El taller
Un atelier para coches que ya son memoria
Nave con luz de inspección, zona de trabajo a mano y una regla en la pared: intervenir lo justo, documentarlo todo.
¿Por qué un atelier solo para clásicos?
Porque un clásico no es un coche viejo: es un objeto histórico que se conduce, y su estética pide un oficio distinto al del detailing moderno. Las pinturas monocapa no admiten los abrasivos de una laca actual; los cueros de curtición antigua reaccionan mal a los químicos de hoy; un delco no quiere ver una hidrolimpiadora ni de lejos. Todo eso se aprende trabajando estos coches — y renunciando a las prisas.
Al frente está David, con más de una década en la automoción en Madrid y una debilidad confesa por los coches con historia. El atelier ocupa una nave reformada en la calle Valgrande de Alcobendas, junto a la A-1: paredes con iluminación de inspección que revela cada defecto, zona de trabajo a mano y un ambiente tranquilo — aquí no hay coches esperando en fila ni compresores rugiendo todo el día. Se trabaja con cita, un coche a la vez cuando el proyecto lo pide.
¿Qué encontrarás al confiarnos tu coche?
Tres compromisos: propuesta escrita antes de tocar nada, criterio conservador por defecto y dossier fotográfico de cada intervención. La propuesta detalla qué haremos, qué no y por qué; el criterio protege la originalidad — que es el valor de tu coche —; y el dossier queda contigo, como parte del historial del vehículo. Nos gusta que los propietarios vengan a ver el trabajo a mitad de proceso: pocas cosas explican mejor este oficio que ver una monocapa de 1970 recuperar la luz centímetro a centímetro.
Si tu coche necesita mecánica, chapa o tapicería estructural, no lo hacemos nosotros — te lo diremos con claridad y colaboramos con los especialistas clásicos que tú elijas. Nuestra parte es la piel del coche y su presentación: la pintura, los cromados, el interior y ese momento en que el coche vuelve a mirarse con orgullo en un concurso o una venta.
Ven a conocer el atelier
Con cita previa, encantados de enseñarte la nave y valorar tu coche delante de ti — aunque la respuesta sea que aún no necesita nada.